martes, 16 de julio de 2013

De vuelta.

A veces retornar es difícil. Uno nunca sabe que puedan decir, que puedan pensar, o incluso los motivos de esa decisión. Como cualquier llegada a un espacio ya habitado, se reviven nostalgias y también se acuerda uno porque quiso dejar de lado eso; una dualidad de sentimientos entran en conflicto, pero la decisión ya está tomada y volví.

Los días mientras estuve lejos han sido complicados: los sucesos vividos me han de poner a pensar que he vivido muchas cosas en poco tiempo. Amores, desamores, decepciones, el grupo, la familia, trabajos, la tesis, nuevos amigos, nuevos enemigos, los de siempre, los de ayer, los de hoy, los que vendrán, los viajes, las giras, los chismes…

Si me pongo a pensar de todo lo que he hecho, supongo que a veces estos espacios se quedan cortos para ahondar en tantos detalles. Sin embargo, una que otra cosa se puede decir, porque siempre hay algo que decir. ¡Pero qué decir! 

domingo, 20 de enero de 2013

Una construcción efímera llamada "Amistad".


¿Amigos? A cuantas personas en la vida has llegado a considerar como amigos: muchos tal vez. ¿Y cuántos de ellos están todavía contigo, a tu lado? Tal vez pocos, o ninguno de ellos. Eso de la amistad es algo difícil de tratar, más cuando piensas que cuentas con ellos y al final te das cuenta que estas solo.

Yo siempre pensé que la amistad es algo que siempre se encuentra en estado de construcción. Y es cierto, porque muchas de las relaciones sociales tienen el ejercicio de evolucionar y llegar a algún fin. Pero, ¿por qué falla esto a veces? La cuestión es que una verdadera amistad tiene que sobrevivir a muchas cosas: no solo en un aspecto de relación entre los individuos; son muchos factores: el tiempo, la lealtad, la sinceridad, la verdad, honestidad, etcétera.

¿Y cómo te das cuenta que esa “amistad” no existe o no es real? Las mismas personas con un poco de inteligencia se llegan a percatar para que realmente necesitan de la otra persona. Es difícil creer que uno pueda ser un objeto o medio para un fin particular, pero a veces lo es. Si bien la cuestión de amigos en la mayoría de casos no es más que un término para definir a alguien que te cae bien o con el cual tratas, si se puede hablar de una amistad verdadera en el momento en que ha sufrido muchas situaciones y aun así, pese a tragedias o momentos agradables, las personas siguen ahí. Además, un amigo realmente sabe valorar todo lo que das a cambio de nada, y si, es NADA.

http://dmodaenvzla.com/wp-content/uploads/2012/05/8a2a7__104143182peoplejumpingonbeachatsunsetincostagettyimages_3.jpg

¿Los amigos existen entonces? Sí, claro que sí. Difícilmente uno llega a conocer personas que sin ser tu pareja pueden ser las personas incondicionales por mucho tiempo. Y es cierto, esas personas que saben tus secretos, tus pensamientos, lo que opinas del mundo y lo que lo rodea: como ese hermano que no tuviste pero que al final, sin ser biológico, es como de tu familia, de tu ser… No podemos pensar que son cosas infinitas, nada es infinito, la misma vida nos limita el hecho de tener algo por siempre, pero si, ese tiempo necesario con el que cuentas con alguien y valoras cada uno de los espacios porque aprendiste algo, te reíste o lloraste, te dijeron la verdad en la cara, y aunque incluso estén lejos, se acuerdan de uno y te mandan los mejores deseos en tu vida, porque te quieren y te valoran en todo tu esplendor.

Hoy me siento y pienso sobre esto, porque tal vez creí pensar estar rodeado de gente que uno llega a considerar como amigos: les das la mano, los ayudas, te ríes con ellos o también lloras, hablas de tus experiencias de vida en todos tus aspectos… pero realmente cuando los necesitas, no están. Esa es la diferencia de un común más y un amigo. Aunque es curioso pensar que toca pasar por ciertas situaciones particulares para poder uno percibir eso, si creo que es necesario a veces poder vivir esas cosas y percatarse de quienes están ahí realmente. Tal vez pónganse a pensar cada uno de los que lee esto y digan, ¿realmente esos que piensan que son tus amigos, lo son? Les dejo esa inquietud.

viernes, 14 de septiembre de 2012

¿Así de fácil es decir “Te amo”?


Hace poco salí de un intento de relación que podría definir como intensa. Las cosas iban bien, aunque esta persona no sabía que los dos teníamos espacios que respetar, o por lo menos para distribuir. Todo un fin de semana dedicado para el, a cambio de poder tener un fin de semana mio. El resultado: me dejó.

Es curioso pensar que apenas unos días, me decía que me amaba de una forma extraordinaria, y a los ocho días me decía todo lo contrario. Así mismo, tiempo después, traté de conocer a alguien y eso fue más chistoso, porque ya casi que me amaba apenas unos días de conocernos. ¿Así de fácil es decir ahora “te amo”? ¿Acaso los sentimientos a causa de las relaciones esporádicas también se convirtieron en eso, en cosas efímeras?

Es increíble pensar que una persona se pueda enamorar de alguien en tan corto tiempo (15 días y 8 días respectivamente). No quiero subestimar el poder de entrega de las personas, ni tampoco quiero pensar que sea del todo malo eso, pero es que ese sentimiento se forja con muchas vivencias y experiencias. Es casi una vida la que uno puede gastar en conocer a una persona y así mismo en poder pensar que se puede llegar a querer mucho a alguien. Y así, pasado el tiempo, a veces nos sorprendemos de las cosas que hace alguien, porque en efecto, siempre estamos creciendo, cambiando, moviéndonos…

Era evidente que apenas pasara algo con nosotros, así mismo se olvidarían de mí. Para ambos casos, después de manifestarse verbalmente y por escrito lo mucho que sentían y querían estar conmigo, a los días, ya salían con alguien y lo más seguro es que a ellos ya les está diciendo lo mismo que a mí me decían unos días atrás: te amo (me consta).

Uno de ellos me decía que los sentimientos es como una llama que arde y que al final podía pasar dos cosas: que podía quedar una leve brasa que ardería por mucho tiempo, o que los leños se quemarían rápido y después la llama estaría por apagarse, una llama muy suave, muy tenue. Creo que en la explicación falto decir que la llama se puede apagar si no se alimenta. O tal vez, incluso, esa llama se puede apagar si quieres, y tienes la opción de prender otra, y así sucesivamente.

Las emociones que tan rápido se crean, así mismo rápidamente se consumen. Eso del amor es todo un proceso, diría yo más que complejo. No por algo muchos han hablado, escrito canciones, prosas, versos, poemas, libros, han hecho películas, se han desatado guerras... en fin. Es todo un concepto que atrae, inspira. Si tanto han hablado de esa palabra, ¿será posible que nombrarla, así como así, realmente enamora? No lo creo. No es cuestión de ser un apático sentimental, pero si el hecho de poder tener la certeza que cuando uno se enamora, se vive eso realmente, se pierde esa noción del tiempo, de la vida, que eres parte de otro, que los dos somos uno, que la vida al lado de él es todo lo que cuenta y lo que vale. Son tantas cosas indescriptibles, que en efecto, realmente estar enamorado y amar a alguien es un estado de vida.

Yo lo que pido acá es sencillo, que usemos el término en el modo correcto y de la forma que realmente se merece. A veces podemos aprender a querer a alguien en poco tiempo de una forma impresionante: eso no lo dudo. Que las conexiones mentales y físicas que pueden existir con alguien pueden ser más que relevantes contra otras personas. Pero no podemos echar en saco roto que el conocer a alguien es un proceso que requiere de tiempo, de esfuerzo, de paciencia y sobre todo, de dedicación. De hecho, esa frase de la cerveza Club Colombia tiene toda la razón: "Las mejores cosas de la vida toman tiempo”. El tiempo evidentemente es el factor clave y de éxito sobre una relación. Y aun así, es un término tan relativo, por lo que describía en un comienzo: necesitas de una vida entera para descubrir realmente quien es alguien.