viernes, 1 de abril de 2011

¿Y cuál es el próximo paso a dar?

Esta semana estuvo complicada, no solo por los trajines de la universidad, además pues el desgaste que llevaba acumulado a causa del nuevo empleo y en fin, otras cosas de la diaria rutina que me tenían en un estado tétrico al mejor estilo zombi.

Los cambios planeados no salieron como esperaba, si bien dije que quería un cambio de empleo, de vida, de rutinas, no se logró el objetivo completo. Referente al estado laboral, la cosa no fue tan productiva como pensé o sugería parecer y a diferencia de lo que creía, los turnos al mejor estilo furcia no son lo mío. Mi desgaste en estas tres semanas fue notorio, a pasos grandes: en poco tiempo pude notar que mis horarios de sueños se suprimieron a ser casi nulos, comenzaron a aparecer facciones de cansancio como ojeras y ojos rojos, el doping a causa del tinto y el cigarrillo ya me tenían con un comienzo de gastritis y con una toz seca que ya era molesta y desagradable y pues lo que más me incomoda, comenzó a afectar la academia en tal punto que por ello me tiré un parcial de Medios de Transmisión al no poder estudiar de manera adecuada. Con resentimiento a mi mismo puedo decirme en la cara frente a un espejo que la embarré, la defequé, no hice lo correcto y ahora no hubo más remedio que renunciar para volver a un estado de tranquilidad mientras vuelvo a adaptar mi cuerpo a como estaba anteriormente.

Por el lado de lo personal, por ahí pensé en encontrar pareja, pero eso de pasar hojas de vida se torna un poco desgastante y mamón. La verdad si quiera el esfuerzo me llegó a no conocer a nadie, solo un amigo que pues si bien quedamos en un común acuerdo de hacer un trato de amistad, pues no me puedo quejar; es un nuevo amigo y para que, excelente nuevo amigo. Por este lado las cosas no fueron perdidas: no encontré al amor de la vida, pero encontré a un buen compañero para compartir experiencias.

El ámbito académico luce bien, aunque ya me preocupaba y mis compañeros notaron mi concentración dispersa, asumo que causada por el efecto del sueño corto. En este momento no podría pensar en una mayor prioridad que la académica, es lo que me mueve a hacer las cosas y pues la impulsora de ideas y de aprendizaje. Por ello también pensé en tomar la decisión de renunciar de trabajo y convertirme en una cifra porcentual más de la estadística de desempleados actuales del país. No puedo concebir que me eche alguna materia, pues mi afán es el de poder obtener mi título profesional para seguir adelante, así que pues a asumir los sacrificios necesarios por mi buen ámbito académico.

La familia está en un estado bipolar: por una parte, andaban bastantes preocupados por mi estado deplorable, no se sentían conformes de mi situación y sin embargo no me decían nada pues ellos respetan en lo posible cualquier decisión que tome. Pero en este caso, ellos no se pudieron quedar callados, a la final, no les ganó ver como me estaba enfermando y no podía dormir por estar haciendo un esfuerzo inhumano. A la verdad, consideraron que era lo mejor para mí el no seguir en mi cargo actual, pues el sacrificio era mucho para la poca remuneración adquirida. Además como lo expreso mi padre: “… usted no necesita sacrificarse, si bien no hay mucho, siempre estaré dispuesto a colaborarle para que salga adelante…”. Gracias a ellos y su voz de aliento, eso es mi mayor aliciente en este momento. Pero el otro estado es el de preocupación, asumen que me he tornado un poco descuidado con ellos, tal vez si lo pienso no me dedico mucho a pasar con la familia y pues algo hay de razón. De momento optaré por tener un día con ellos, y pues ahora con el tiempo que tendré de sobra pues estar ahí para que no me extrañen, pues eso fue lo que me manifestaron.

Las amistades están bien. No soy el mayor de los amigueros, podría contarlos con los dedos de las manos, pero aun así y con la reflexión acerca de la familia que escogemos, pues ellos también son parte importante de mi vida. Ellos si no reprocharon ni dudaron en que tomara la opción, tal vez de ellos y sus reflexiones fueron los artífices de que tomara esta decisión de desemplearme. A cada uno de ellos, no podría decirles más que gracias. Por cuestiones monetarias entenderán que es difícil subsistir con una liquidación y un sueldo corto, pero estaré en contacto en la medida de lo posible.

De momento me siento en mi cama a meditar cual es el paso a seguir. Después de hace mucho tiempo, no me encontraba en esta situación de confusión. Sentirme frustrado sería muy complejo, pero sentirme tranquilo tampoco sería una verdad. Pase de un estado “activo” a un estado de “incertidumbre”, pues no se ahora que pasará. Las cosas uno la forja, pero los ánimos no me dan mucha fuerza de sentirme en un factor de cambios radicales. Esta vivencia personal la dedico a aquellos que todavía andan pendiente de mí; no soy el mejor amigo, el mejor estudiante, el mejor empleado ni el mejor hijo, pero trato de mejorar cada día, gracias a ustedes.

Ps: Será de momento estudiar con ánimos y ver que nuevo empleo me consigo.

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